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Oprah Winfrey: de la desgracia al éxito a fuerza de voluntad


Oprah Winfrey nació el 29 de enero de 1954 en la localidad estadounidense de Kosciusko, Missouri. Su abuela la cuidó hasta que cumplió seis años de edad, luego fue a vivir con su madre en Milwaukee, donde inició una de las peores épocas de su vida. Desde los nueve a los trece años, los familiares abusaron sexualmente de ella y a los 14 años quedó embarazada, tuvo a su hijo que —nacido prematuro— murió poco después.

Sufrió innumerables abusos físicos y psíquicos que convirtieron su día a día en una completa pesadilla. Su situación era tan mala que a los 13 años decidió escaparse de la casa de su madre y por haberlo hecho las autoridades la enviaron a un centro juvenil de detención, pero como había sobrepoblación en ese momento se salvó de quedar recluida.

Después de este incidente Oprah fue a vivir con su padre en Nashville. Vernon Winfrey era un hombre muy estricto y no le permitía llegar a casa después de la media noche. Él le exigía que leyera un libro cada semana e hiciera un reporte sobre lo que había comprendido. Esta estricta disciplina resultó ser beneficiosa para Oprah porque a los 17 años la estación de radio WVOL de Nashville la contrató para leer las noticias del día.

Carrera al éxito

Afortunadamente Oprah logró superar su infancia traumática y se inscribió en la Universidad Estatal de Tennessee, donde obtuvo una especialización en Alocución y Artes Interpretativas, además ganó varios concursos de belleza.

A los 19 años se convirtió en la primera mujer afro-americana en ser corresponsal de televisión y la persona más joven en ser presentadora de noticias en la estación WTVF-TV. Tres años después, con sólo 22 años, tenía una oferta para presentar un programa de televisión: People are talking (La gente habla). Su primera aventura en la pequeña pantalla se prolongó por ocho años, en buena parte gracias a su especial habilidad ante la cámara.

Al cumplir los 30 años la carrera profesional de Oprah Winfrey da otro paso adelante. La WSL-TV de Chicago la contrata para presentar su propio programa de mañana, el A.M. Chicago. En pocos meses consigue colocar su talk show en el número 1 del ranking de audiencias. La verdadera razón del éxito de este programa es su presentadora y esto se refleja en septiembre de 1985, cuando el A.M. Chicago se convierte en The Oprah Winfrey Show.

Éste sería el comienzo del asenso de Oprah para convertirse en millonaria. Su enorme éxito en este medio le ha servido para llevar a cabo muchas otras actividades. Incursionó en el mundo del cine participando como actriz en títulos tan conocidos como: El color púrpura (que la hizo acreedora de un Globo de Oro y un premio de la Academia como mejor actriz de reparto), Tira a mamá del tren, Nunca fueron niños, Beloved, La vida inmortal de Henrietta Lacks, Selma, El Mayordomo, Un viaje en el Tiempo, entre otras.

Es dueña de la productora Harpo Entertainment Group, co-fundadora de
Oxygen Media y ha escrito varios libros. Su show ha sido ganador de más de 40 premios Emmy desde 1987. Dirige su propia página web e incluso es la editora de The Oprah Magazine, una revista que sigue la línea del talk show televisivo.

Poderosa pero con humildad

Gracias a todos estos frentes abiertos en su carrera profesional, hoy día Oprah es considerada la primera mujer de color billonaria y la mujer más poderosa de la televisión de los Estados Unidos, pues sólo en ese país casi 30 millones de espectadores siguieron su programa.

En 2003 la Revista Forbes la listó como la primera mujer afroamericana en convertirse en multimillonaria. Oprah pudo acumular toda esta riqueza y logros gracias a su perseverancia y a la diversificación de su marca “Oprah”. Su show es muy popular en radio y vía web a través de su canal en YouTube. Su página web recibe más de 100 millones de hits al mes.

Oprah eligió el amor al prójimo en lugar del rencor. Frente a las cámaras se muestra franca y sencilla, llora, ríe y se conmueve; parece una persona del común, con quien la mayoría puede identificarse. Defiende los derechos de niños, mujeres, homosexuales, desheredados por la vida y, por supuesto, los de las personas de raza negra.

Ella se abre a su público y consigue que sus entrevistados cuenten lo que siempre callaron. Fue en su programa (año 2000) que el ex-presidente George W. Bush confesó por primera vez su pasado de alcoholismo.

Sirviendo al prójimo

Oprah es filántropa. Su niñez la sensibilizó ante las injusticias y no ha dudado en involucrarse en diferentes acciones, tanto benéficas como de concientización social. En 1991 llevó a cabo una campaña a favor de la creación de una base de datos en todo Estados Unidos, para clasificar e identificar los abusadores de niños. Este proyecto se transformó en la Ley conocida como Oprah-Bill, hecha realidad en 1993 bajo la presidencia de Bill Clinton.

Donó 300 millones de dólares para los más pobres. Cuando en 2006 su programa cumplió 20 años, pagó las vacaciones en Hawai de sus miles de empleados, con familias incluidas. También financió las carreras universitarias de jóvenes negros e invirtió 40 millones de dólares en dos escuelas para niños en Sudáfrica, gesto que Nelson Mandela elogió.

Oprah también es la impulsora de una fundación que lleva su nombre y que está dedicada a apoyar a la mujer y los niños del mundo. Entre otras acciones, destina cada año millones de dólares para ayudar a estudiar a muchos jóvenes sin recursos.

No le importa afectar intereses: «Nunca más comeré una hamburguesa», dijo en plena crisis de las vacas locas. De pronto, la industria cárnica perdió 12 millones de dólares. La revista Life la consideró la mujer más influyente de su generación y Time, una de las cuatro personas que dieron forma al siglo XX y a los comienzos del siglo XXI.

Una persona puede cambiar su futuro simplemente cambiando su actitud.

Live your best.

OPRAH WINFREY

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