❤️ Colaboraciones

El ego también quiebra empresas


Emprender implica utilizar tus mejores capacidades para materializar tus sueños, pero también saber controlar las inseguridades con las que batallamos internamente. La forma como estructuremos en papel lo que será nuestro negocio puede variar en la realidad y es allí donde debemos ser flexibles e ir corrigiendo al paso sin perder de vista nuestro objetivo. Lo que queremos lo tenemos claro, el cómo lo obtenemos es lo que podemos negociar.

Observar y reflexionar, son dos grandes banderas para estar conectadas con nuestros objetivos y tomar decisiones cruciales que marcarán el futuro de nuestras empresas. Es por esta razón que considerar en nuestras reflexiones todo aporte externo, puede marcar la delgada línea entre desistir de aquello por lo que has trabajado o salir victoriosa y fortalecida.

Creemos que nadie conoce nuestro negocio mejor que nosotras mismas -y quizás así sea-, pues has sido tú quien lo ha moldeado desde la nada; pero aferrarnos a esta idea podría ser nuestro peor error, porque estaríamos descartando de forma automática algunas vías distintas a las propias para llegar al mismo destino.

Las recomendaciones de otras personas con experiencia en el tema pueden sumar mucho a tu empresa. No por ser distintas son incorrectas o al menos considerables a un análisis más profundo.

Es necesario dejar a un lado nuestro ego y permitir el paso a todo aquello que te aporte valor como empresaria. Si te abres a esa posibilidad, serás un filtro que recogerá sólo lo verdaderamente valioso para impulsarte a la cima.

Ser empresaria involucra una danza entre nuestra intuición y la razón, ambas en constante negociación. Nutrirse del exterior es fundamental, es un termómetro que no podemos dejar de observar, éste nos alerta de las desviaciones, de las nuevas tendencias, del impacto que estamos generando, y nos ofrece datos que debemos registrar y analizar, pues nos revelan nuestro verdadero crecimiento.

Entonces, abandona el ego, deja de pensar que lo sabes todo. Abre tu mente y sentidos al entorno, a las orientaciones de figura mentoras, a las experiencias de la competencia, al mercado en el que estás emprendiendo.

Recuerda que el ego también quiebra empresas, cuando permites que sea él quien lidere por encima de la humildad y la razón.

[Texto editado por Eloísa Valles]


LISBETH BALLESTEROS
Síguela en @lisballesteros y en @consultordeorganizacion
Licenciada en Administración con experiencia en Gestión y Planificación Estratégica de negocios.

➞ Lisbeth es #ColaboradoraASE desde Argentina 🇦🇷

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *